Skip to main content

Cómo proteger a tus niños

La electricidad nos mantiene frescos durante el verano, ilumina nuestros hogares, mantienen la leche fría y permite que funcionen nuestros aparatos electrónicos. Sin electricidad, el correo electrónico no existiría, ni podríamos disfrutar de muchos otros servicios.

Sin embargo; es importante recordar que además de beneficiosa, la electricidad también puede ser peligrosa. No se requiere de una descarga eléctrica grande para lastimar a alguien. De hecho, menos de una quinta parte de la electricidad que toma para que funcione un foco podría matar a un adulto.

¿Por qué la electricidad lastima?

Si bien la electricidad es el tipo de energía más utilizada, a veces nos olvidamos de importantes medidas de prevención en su uso.

Una lesión por corriente eléctrica es el daño que se produce cuando una corriente eléctrica atraviesa el cuerpo y quema el tejido o interfiere el funcionamiento de un órgano interno.

La corriente eléctrica que atraviesa el cuerpo genera calor, pudiendo quemar gravemente los tejidos y destruirlos. Una descarga eléctrica puede producir un cortocircuito en los sistemas eléctricos del organismo, provocando una interrupción en el funcionamiento del corazón (paro cardíaco).

Las lesiones eléctricas pueden producirse por la caída de un rayo sobre una persona o bien por contacto con cables, líneas eléctricas derribadas, o algún elemento que conduzca la electricidad desde un cable eléctrico activo, como un estanque de agua.

La gravedad de la lesión, que puede oscilar entre una quemadura leve y la muerte, está determinada por el tipo y la intensidad de la corriente, la resistencia del cuerpo a dicha corriente en el punto de entrada, el recorrido de la misma dentro del organismo y la duración de la exposición.

Consejos importantes

Si en tu casa hay niños pequeños sigue las siguientes precauciones para evitar accidentes con la electricidad:

  • Coloca tapas plásticas en los enchufes para evitar que sientan la tentación de introducir algún objeto metálico o sus dedos en los orificios.
  • Evita que toquen cualquier aparato que se encuentre enchufado a la corriente eléctrica con las manos mojadas.
  • Bajo ninguna circunstancia dejes que los niños jueguen con enchufes o que agarren cables que vean tirados en la calle. Podrían estar conectados al tendido eléctrico y producirles quemaduras. Tampoco permitas que trepen a los postes o torres de tensión.

Al principio