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Ahorra energía al cocinar

  • Cuando hornees, fija el horno en la temperatura exacta que se necesita. El horno no se calienta más rápido cuando lo subes a una temperatura mayor.
  • No precalientes el horno a menos que la receta lo especifique.
  • No abras la puerta del horno si no es necesario. Cada vez que lo haces, la temperatura baja entre 25 y 30 grados y se gasta más luz para alcanzar de nuevo el nivel deseado.
  • No precalientes el horno para alimentos de largo tiempo de cocción y apágalo unos 15 minutos antes de lo indicado.
  • Al cocinar en la estufa, utiliza ollas y sartenes del tamaño de los quemadores y cúbrelos para evitar que se escape el calor.
  • Cuando puedas, usa la estufa o el horno de microondas ya que gastan menos luz que un horno convencional.
  • Al hornear, coloca la mayor cantidad de alimentos que puedan cocinarse al mismo tiempo. Utiliza refractarios de vidrio, retienen mejor el calor que otros materiales, permiten que la comida se cocine más rápido y reducen la temperatura del horno hasta 25 grados.
  • Si participas en los planes de electricidad Time-of-Use o EZ-3 de SRP, cocina durante las horas de menor costo.
  • Nunca intentes usar un horno como fuente de calor; el hacerlo pone en riesgo tu seguridad y la de tus seres queridos.